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Junio de 2009
CARTA ABIERTA AL SEÑOR MINISTRO DE EDUCACION DE
Señor Ministro, me dirijo a usted como “Uno de todos”con la singularidad que me caracteriza agradeciendo su invitación como editor responsable de disponer y hacer uso del espacio en que en la revista Plural y Singular N° 20 hace referencia. He venido siguiendo sus discursos escritos desde el N°1, “Mañana es mejor”; y hoy he comprobado que lo que UD. escribe con respecto de animarse a pensar distinto (N°17) para transformar a la escuela principalmente con nuestras ideas, usted, lo ha censurado al despojar de manera arbitraria el espacio de debate docente para el cambio que significaban las jornadas de reflexión. Cuando UD. escribe Sr. Ministro, sobre los valores y tradiciones, lugares concretos y simbólicos que ofrecen seguridad y confianza... ¿de qué está hablando...si hay escuelas en el D.E. 19 (una de ellas Cuando usted escribe Sr. Ministro sobre los fines últimos de la educación, es decir, la enseñanza, el aprendizaje, el saber, los valores y la construcción del lazo social; también cuando escribe que la escuela incluye a todos, de la calidad de una buena educación, de la función social que tiene la escuela que forma parte de un proyecto de nuestra Ciudad y del País; cuando usted escribe que la escuela debe jerarquizarse como espacio de encuentro y de producción de identidad... ¿de qué está hablando Señor Ministro, si lo que observo día a día es todo lo contrario? Sí, Sr. Ministro, estoy hablando de la fragmentación que usted junto a sus asesores genera, cuando debería tener una lectura diagnóstica veraz y global, para que lo que usted escribe coincida mayormente con ese cambio del que usted solo escribe, “Mañana es mejor”. Por lo tanto compruebo que lo que UD. escribe en su revista, es una falacia, pues hay aproximadamente 1940 niños sin escolaridad inicial solo en el D.E. 19, si no, explíqueme Señor Ministro para qué sirven los censos sobre población y otros parámetros sobre estadísticas. Corresponde recordarle el Cap.3ro art. 23 de nuestra Constitución que habla sobre asegurar y financiar la educación pública, estatal, laica y gratuita en todos los niveles y modalidades, con carácter obligatorio desde el preescolar hasta completar diez años de escolaridad. A usted, Sr. Ministro, le cabe, no sólo hablar y escribir sobre la inclusión escolar, sino de asumir la responsabilidad de arbitrar los medios necesarios para efectivizarla. Ahora me remitiré a su editorial N°13: cuando escribe sobre el eje del reconocimiento del lugar del docente como lugar del adulto que sabe...que sabe porque lee, observa y reflexiona... cuando trato de ponerme en este lugar: lo primero que observo son las condiciones de trabajo docente en que intentamos desarrollar nuestras prácticas pedagógicas. Aquí, es donde voy a poner el acento sobre las tres convicciones a que usted hace referencia mas adelante en el numero 13 y que tiene que ver con la acción significativa de lucha, (lucha que hace tiempo venimos desarrollando ante los padres, niños y la comunidad por condiciones dignas para que se produzca ese ida y vuelta que tiene que ver con los fines de la educación como enseñar y aprender). Sí, Sr. Ministro, Ud. también escribe: “enseñar y aprender con calidad”. Ud. sabe que la calidad depende de la cantidad de niños por sección, del grado de violencia y abandono con que se presentan en cada escuela, de la carencia de afecto y alimentación, etc, etc. Sr. Ministro, ¿cómo podríamos construir ese lazo social, como el que usted pregona, en estas condiciones?, ¿no le parece que debiéramos pensar en reflexionar cada uno desde el lugar del otro...? Generalizar manipulando mediaticamente la palabra vagos por parte de nuestro jefe de gobierno M. Macri, ¿no es una forma de violencia...? violencia que genera en el imaginario colectivo el rechazo hacia el docente y en los docentes una reacción hacia el que arremete primero? Lo insólito es la complicidad del silencio de muchos docentes, que como Ud, aceptan el calificativo de vagos. Un salario cada vez más precarizado, que no alcanza a cubrir los gastos mínimos necesarios para alimentación, alquiler, salud y viáticos, ¿no es otra forma de violencia? Trabajar entre 12 y 16 horas diarias solo para sobrevivir y por lo tanto, llegar a nuestro hogar sólo para dormir, ¿no es otra forma de violencia? ¿Qué le respondería a sus hijos si le preguntaran: ¿por qué elige para ellos la educación privada si trabaja para la educación pública? Como docente del D.E. Sr Ministro, como usted dice: aplicando la reflexión y la lógica, espero pueda comprender la situación real en la que está inmersa nuestra tarea y así respetar y hacer cumplir los derechos que emanan de nuestra Constitución, para brindarle a los niños y docentes condiciones dignas para desarrollar el proceso de enseñanza-aprendizaje. Con todo respeto lo saluda atentamente Orlando Vicente Guzzo. Maestro curricular de Educación Física de |
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miércoles, 24 de junio de 2009
CARTA ABIERTA AL SEÑOR MINISTRO DE EDUCACION DE LA CIUDAD AUTONOMA DE BUENOS AIRES, MARIANO NARODOWSKY.
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